El fuego que se apaga despacio, y el aire que empieza a cambiar de rumbo
Semana astrológica del 3 al 9 de agosto de 2026
El calor extremo que ha golpeado buena parte del mundo este verano ha sido una muestra evidente, y dolorosa, del Gran Patrón que dominó el cielo de julio. Los planetas implicados estaban en signos de fuego o de aire, y el aire ha avivado las llamas de los incendios que han recorrido Europa y otras regiones. Es difícil saber cómo seguirá esta historia mientras Júpiter, que amplía todo lo que toca, permanezca en Leo, signo de fuego y símbolo del Sol, hasta mediados del año que viene. Aun así, el patrón mayor empieza ya a perder fuerza.
Queda la esperanza de que estos tránsitos también puedan señalar un cambio colectivo, y de que la atención sobre los peligros reales del cambio climático crezca en la misma medida que ha crecido el fuego. A nivel personal, esta semana trae un cielo comparativamente tranquilo: conviene aprovecharlo, porque la próxima trae el primero de dos eclipses de agosto, y los eclipses suelen acelerar el crecimiento y precipitar los acontecimientos.
El jueves 6, Venus entra en Libra, uno de sus signos de gobierno, donde permanecerá hasta el 10 de septiembre. Venus en Libra es amable, diplomática, conciliadora e inclusiva; en la antigüedad se la llamaba «la armonizadora». Es un símbolo de vínculos afectuosos y un recordatorio de que el amor siempre pesa más que el rencor. Conviene cuidarte a ti y también a quien lo necesita, sin quedarte solo en lo propio: el Sol en Leo habla del amor propio, y Venus en Libra, del amor hacia los demás. Esta semana pide encontrar el equilibrio entre ambos.
El viernes 7, el Sol, en Leo, hace un trígono con Saturno, retrógrado en Aries, dos planetas de fuego trabajando juntos. El Sol describe la identidad; Saturno, la responsabilidad y la autoridad personal. Es un buen momento para ser fiel a lo que eres, con autenticidad, y mostrarte firme contigo de cara a planificar el futuro con disciplina.
El domingo 9, Mercurio entra en Leo, una posición confiada y orgullosa para el planeta que rige la mente y la comunicación. Se quedará poco tiempo, hasta el 25 de agosto, porque avanza rápido. Mercurio en Leo favorece expresarte sin miedo, mostrarte, escribir un currículum, ocupar el centro y hacer que tus opiniones se escuchen. Además, ese mismo viernes 7, Mercurio sale de su fase de sombra: vuelve a los 26° de Cáncer, el grado exacto donde se tornó retrógrado el 29 de junio. Es una fecha propicia para intentar de nuevo algo que quedó pendiente, casi como una segunda oportunidad.
Donde caiga Cáncer en la carta de cada cual resulta interesante estos días, porque Marte recoge el testigo de ese signo la semana que viene y da un cierre a una larga temporada de influencia canceriana: desde junio de 2025, cuando Júpiter entró en Cáncer, siempre ha habido al menos un planeta ahí. Marte en Cáncer, hasta finales de septiembre, puede traer el empujón final para cerrar algo que llevaba mucho tiempo a medias.
Para quien mire al cielo: al principio de la semana, los días 3 y 4, la Luna se acerca a Saturno por la tarde y hasta el amanecer, hacia el este. El fin de semana, los días 8 y 9, la Luna guía la mirada hacia Marte de madrugada, hacia el sur.
El lunes 3, Quirón se vuelve retrógrado en Tauro, casi en el grado 1. Quirón, descubierto en 1977, simboliza la sanación, una palabra que en las últimas décadas se ha vuelto casi omnipresente, ya sea referida al planeta, a los demás o a la propia persona.
El llamado Retorno de Quirón llega alrededor de los 50 años, una edad que para muchas mujeres coincide con la menopausia, y que para ambos sexos suele traer cambios en el cuerpo y la necesidad de cuidar la salud con más atención cada día. Quirón entró en Tauro el 19 de junio y ahora retrocede; si hay planetas o ángulos cerca de 0°-1° de Tauro o Escorpio en la carta personal, esta semana puede resultar significativa. Quirón volverá a Aries el 18 de septiembre y no regresará a Tauro hasta el 14 de abril de 2027, donde se quedará hasta 2033-2034.
Tauro rige el cuerpo, la alimentación, la naturaleza y la tierra, y se vincula con el dinero, la productividad y el cultivo: da una pista de qué áreas puede activar Quirón, tanto a nivel colectivo, donde la pobreza y el hambre son heridas urgentes, como a nivel personal, donde una forma sencilla de aprovechar este tránsito es cuidar, querer y honrar el propio cuerpo.
La Luna acompaña la semana con una fase menguante gibosa entre el lunes 3 y el miércoles 5, propicia para buscar una orientación más honda y para un cambio creativo que se vive más por dentro que por fuera: buen momento para escuchar la intuición y reconocer qué ya no hace falta cargar.
Desde el jueves 6 hasta el domingo 9, la Luna entra en cuarto menguante, una fase para cerrar asuntos pendientes, avanzar en lo práctico y atar cabos sueltos. En su recorrido por los signos, la Luna pasa el lunes y el martes por Aries, entra en Tauro el miércoles y se queda ahí el jueves, se traslada a Géminis el viernes y sigue el sábado, y cierra la semana entrando en Cáncer el domingo.
A continuación, cómo se expresa esta semana para cada signo y ascendente: dónde entra Venus a suavizar un vínculo, qué zona recibe la disciplina del trígono entre el Sol y Saturno, y qué asunto pendiente puede por fin resolverse con Mercurio saliendo de su sombra.


