La entrada en octubre concentra varios movimientos importantes en pocos días. Marte cambia de signo, Mercurio entra en Escorpio y Venus inicia su retrogradación en ese mismo signo. A ello se suma un final de semana con varias configuraciones tensas en las que participan Mercurio, Marte, Plutón, el Sol y Saturno. El contraste entre el comienzo y el fin de la semana es considerable: los primeros días ofrecen más margen para explorar alternativas, mientras que entre el viernes y el domingo conviene prever un clima más exigente.
En la noche del domingo 27 al lunes 28, justo al comenzar la semana, Marte deja Cáncer y entra en Leo, donde permanecerá hasta finales de noviembre. En un signo de fuego y fijo, Marte se expresa de forma más visible, creativa y afirmativa. La iniciativa, la necesidad de defender una posición o el deseo de hacer algo que deje huella podrían ganar presencia durante las próximas semanas. Cuando existen intereses contrapuestos, también es más fácil que orgullo y voluntad se mezclen.
El lunes 28, el Sol a 5° de Libra hace un trígono con Urano retrógrado a 5° de Géminis. Con Plutón a 3° de Acuario, los tres forman un gran trígono de aire, una figura que puede favorecer cambios de perspectiva, conversaciones diferentes de las habituales, contactos inesperados o soluciones que aparecen al contemplar un asunto desde otro ángulo. La flexibilidad mental encaja bien con este comienzo de semana.
El miércoles 30, Mercurio entra en Escorpio, donde permanecerá hasta el 6 de diciembre debido a su próxima fase retrógrada, que comenzará el 24 de octubre. Mercurio en Escorpio describe una forma de pensar menos interesada en lo evidente. Investigación, información confidencial, conversaciones privadas, asuntos financieros compartidos o cuestiones que requieren conocer mejor sus antecedentes encajan con este tránsito. Durante las próximas semanas, algunos temas podrían necesitar más de una revisión antes de quedar suficientemente claros.
La concentración principal llega a partir del viernes 2. Mercurio a 2° de Escorpio hace una cuadratura con Marte a 2° de Leo y, unas horas después, ya a 3°, otra con Plutón retrógrado a 3° de Acuario. Como Marte y Plutón están a su vez en oposición, exacta el sábado, los tres planetas forman una cuadratura en T en signos fijos con Mercurio en el vértice, una configuración donde las posiciones pueden endurecerse con facilidad. Una conversación que comienza como discrepancia podría tomar otro tono si entran en juego el orgullo, la necesidad de control o la información utilizada como instrumento de presión.
Poco después de la cuadratura entre Mercurio y Plutón, Marte a 2° de Leo hace un trígono con Neptuno retrógrado a 2° de Aries. Esta combinación señala un registro distinto dentro del conjunto. La acción puede vincularse con una inspiración, una convicción, una causa o una imagen de aquello que se quiere alcanzar. Conviene distinguir entre una motivación capaz de sostenerse en los hechos y otra alimentada sobre todo por expectativas o idealizaciones.
El sábado 3 reúne varios de los momentos más significativos de la semana. Venus se torna retrógrado a 8°29’ de Escorpio e inicia un retroceso que lo devolverá a Libra el 25 de octubre; retomará su movimiento directo a 22° de ese signo en la noche del 13 al 14 de noviembre. Relaciones, acuerdos, valores personales, dinero y la manera de medir aquello que se desea entran así en un periodo de revisión que se prolongará durante varias semanas.
La retrogradación comienza en Escorpio, un signo relacionado simbólicamente con aquello que compartimos y con vínculos en los que existe una implicación profunda. Por eso, esta fase puede coincidir con preguntas sobre confianza, intimidad, intercambio económico, dependencia o reciprocidad. Algunas situaciones del pasado podrían recuperar relevancia, aunque su significado actual no tiene por qué ser el mismo que tuvieron entonces.
El ciclo de ocho años de Venus permite además una comparación: la anterior retrogradación venusina en esta misma parte del zodiaco tuvo lugar entre el 5 de octubre y el 16 de noviembre de 2018. Para algunas personas, recordar qué asuntos afectivos, económicos o relacionados con sus valores estaban presentes entonces puede dar contexto. Es una referencia cíclica: los acontecimientos de entonces no tienen por qué repetirse de forma literal.
Horas después del inicio de la retrogradación de Venus, Marte a 3° de Leo hace una oposición con Plutón retrógrado a 3° de Acuario. Es probablemente la configuración que requiere más atención durante el fin de semana. Marte y Plutón están asociados simbólicamente con voluntad, fuerza, resistencia y confrontación, y su oposición puede describir situaciones en las que dos posiciones tienen dificultades para ceder. Las luchas de poder, los pulsos de autoridad o las respuestas desproporcionadas encontrarían aquí un terreno delicado.
El domingo 4, el Sol a 11° de Libra hace una oposición con Saturno retrógrado a 11° de Aries. Después de las configuraciones del viernes y el sábado, este contacto habla de límites, responsabilidades y consecuencias. Algunas decisiones podrían necesitar más tiempo, y determinadas circunstancias pueden mostrar con claridad hasta dónde llega el margen disponible. Con la oposición entre Libra y Aries, el equilibrio entre iniciativa individual, acuerdos y consideración hacia las demás personas vuelve al primer plano.
La Luna acompaña este recorrido cambiando de signo cada dos días y medio aproximadamente. El lunes entra en Tauro y permanece allí durante el martes; el miércoles pasa a Géminis, donde continúa el jueves; el viernes entra en Cáncer y recorre este signo durante el sábado y el domingo, hasta su paso a Leo en la noche del domingo al lunes. La semana comienza en fase gibosa menguante, y el sábado 3 la Luna alcanza el cuarto menguante a 10° de Cáncer, en cuadratura con el Sol y con Saturno, que en ese momento están ya a un grado de su oposición. Durante unas horas, los tres forman una cuadratura en T en signos cardinales, de modo que el tema de los límites y las responsabilidades asoma ya el sábado.
El conjunto dibuja una semana de transición. Marte expresa la iniciativa a través de Leo; Mercurio comienza un recorrido prolongado por Escorpio; Venus inicia una retrogradación de seis semanas, y el fin de semana reúne aspectos capaces de poner a prueba conversaciones, acuerdos y posiciones que parecían firmes. Algunos asuntos admiten movimiento rápido en los primeros días; otros necesitan tiempo para mostrar todas sus implicaciones.
Quizá ahí se encuentre el hilo que une configuraciones tan diferentes: saber cuándo avanzar y cuándo una situación necesita ser comprendida antes de tomar una decisión definitiva. Con Venus y, dentro de unas semanas, Mercurio recorriendo fases retrógradas, octubre comienza con varios procesos cuyo significado completo podría tardar un poco en definirse.
Te recomiendo leer tanto el apartado de tu signo solar como el de tu Ascendente: el primero ofrece una perspectiva general sobre cómo puedes vivir estos tránsitos, mientras que el Ascendente permite situarlos en áreas más concretas de tu vida.
A continuación, signo por signo, encontrarás en qué zona de tu carta se sitúan esta semana Marte, recién llegado a Leo, y Mercurio, que entra en Escorpio; qué ámbito señala la retrogradación de Venus, y cómo pueden expresarse las configuraciones más exigentes del fin de semana.


